Llámanos 626 30 46 35
20 años soñando juntos
Llámanos 626 30 46 35

Crónica de un viaje a nuestro pasado más salvaje

Si, como ya sabéis el pasado 8 de marzo comenzamos una aventura por la prehistoria.

El día que llegamos, una tribu de aspecto bastante extraño nos invitó a elegir una canción con la que pudieran llamarnos en caso de necesitar que acudiéramos a su encuentro y la elegimos como mejor se nos da, ¡Bailando! Como estaban contentos de tenernos como invitados, nos dejaron decorar una de sus cuevas y fabricarnos armas con las que protegernos de los peligros de aquel lugar.

Esa noche se nos llamó porque al parecer la tribu tenía problemas para repartirse el territorio y luchamos juntos en la oscuridad bajo la luz de fuegos de colores.

Así es como descubrimos el fuego, aunque los conflictos vinieron cuando todos quisimos que fuera nuestro, asique continuamos nuestro viaje en busca de otras aventuras.

Cada día conocimos personajes extraños que nos contaban historias y nos invitaban a representarlas y a construir atrapasueños y totems para alejar a las sombras de la noche que pudieran acecharnos.

Una noche mientras los más peques estaban en sus cuevas, se nos encomendó una misión complicada: Reunir una serie de pistas que custodiaban los guardianes de las sombras, que asustaban y tenían una apariencia muy tenebrosa. Pero, como siempre, unidos conseguimos salir sanos y salvos.

Una mañana en la que brillaba mucho el sol, los habitantes de la tribu nos llevaron a conocer aquellos paisajes salvajes que tanto adoraban y que rodeaban nuestro asentamiento. Nos enseñaron sus árboles, sus ríos y colinas, valles y lagos.

Al regresar, nos prepararon un ritual de relajación y meditación a través del que viajamos al interior de nosotros mismos y pudimos escuchar la voz del universo (Y bueno, algún ronquidito también).

El día 12 sabíamos que nuestro viaje se estaba terminando, y todos pusimos de nuestra parte para recoger el campamento y dejar aquel lugar como si la huella del hombre a penas lo hubiera rozado.

No hay duda de que volvimos con las pilas cargadas, pues, como dijo aquel chamán, no hay mejor forma de llenarse de energía que envolverte en la naturaleza, compartir con los que quieres, y mantener viva la llama del amor.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones relacionadas